Desde el comienzo

jueves, 27 de noviembre de 2014

2º Capitulo - I


Todos sabemos que el alquitrán es una sustancia viscosa de olor muy fuerte que se adhiere a todo lo que toca. Sabemos que si se derrama sobre algún objeto va buscando lentamente cada surco, pliegue o hueco para aferrarse indefinidamente. Y que la gravedad y el calor son sus mejores aliados para desplazarse sobre las superficies.
Exactamente en este estado se encuentra el Señor. Está totalmente desparramado sobre su sillón favorito. Mira la pantalla multicolor mientras intenta a duras penas mantener los ojos abiertos. Hubiera permanecido de esa forma quien sabe por cuánto tiempo más si no fuera porque Pedro (que por cierto muestra un desgano tal que podría ser otra  “sustancia viscosa de olor muy fuerte”) se le acerca ojeando una carpeta de archivo. Obviamente está chequeando algo.
UAOOOOUUuuuhmmm, mñam, mñam!!! –El todopoderoso bosteza como una foca gelatinosa. -¡Hola Pedro! Qué momento… nada interesante a la vista. –Dice con los ojos apenas abiertos.
-Sí, la verdad que hace mucho que acá no pasa nada. –Concentrado en el archivo. -En fin, de eso le quería hablar, Señor. Yo entiendo que la eternidad es larga y sus ideas se van acabando pero ¿no le parece que ya paso demasiado tiempo desde que intervino por última vez en sus creaciones?
-Es que a mí me gustan que sean ¡LIBRES! Quiero que decidan por si solas. Quiero que sepan lo que es estar… ¡VIVO! –Sin dejar de mirar la pantalla, se hunde todavía más en el sillón. -Además, para eso fue que invente el “Sistema de Automaticidad Cósmica”.
-Sí Señor, comprendo que: “No quiera intervenir en sus maravillosas creaciones para que sepan el significado de la vida” –Contesta a la vez que usa sus dedos para enfatizar unas inexistentes comillas. Sigue. Sin embargo el “Sistema de Automaticidad Cósmica” está funcionando prácticamente desde siempre. Y no cuestiono que no sea igual o mejor a sus intervenciones, pero no nos vendría mal que se haga notar un poco más, solo un cachito. -Usa sus dedos pulgar e índice para marcar una pequeña medida estándar
-Mmmh, puedes ser –duda- mis creaciones necesitan de mí. ¿Que tenías en mente?
-No se… “algo” –se encoje de hombros. -Tampoco quiero que se desgarre el lomo así que estuve pensado que podría ser algo normal, de esas cosas que usted siempre hizo bien, esas cosas sutiles que pasan casi desapercibidas.
El Señor se levanta de repente aplastando la pereza que lo dominaba. Y con aire heroico, digno de un emperador legendario, adopta la posición de un superhéroe después de haber cumplido con su misión.
-¡NO! ¡Esta vez voy a hacer algo grande! ¡Enorme! ¡GIGANTESCO! ¡Que cambiara la forma de ver la existencia misma!!!
A pesar de su convicción en cambiar el universo se queda unos instantes paralizado y en silencio. Pedro, para nada sorprendido, dice:
-No tiene ni idea, ¿no?
-¡NO! –Decidido. -Estoy pensando cómo decirlo de una forma más ¡ESPECTACULAAAR! –Alarga la última silaba para generar expectativa, y porque no, ganar tiempo.
-Usted podría hacer algo fácil y lindo, -recomienda- algo como una nueva especie de animalito o…
-¡HARE UNA NUEVA ESPECIE ANIMAL!!! –Interrumpe abruptamente a Pedro. Se muestra tan orgulloso como si hubiera salvado realmente la existencia de todos. El guardián arranca rabioso las hojas de la carpeta. Destroza con los dientes las tapas de cartón, arroja los restos al piso y se aleja furioso.

-¡Eso es Pedro! ¡Ve a preparar mi estudio! jajaja -Le señala el camino a su servidor como si fuera un can amaestrado mientras carcajea de la forma más temible y villanesca posible.

Continuará...